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Estudiante de la Universidad Pablo de Olavide. Alumno de 4º de Grado en Educación Social.

sábado, 9 de enero de 2016

¿CÓMO ARREGLARÍA LA SITUACIÓN DEL MUNDO?

Es difícil intentar abordar una situación tan compleja como la de poner fin a todas las problemáticas mundiales. Si estuviese en Naciones Unidas, hablando para los representantes de todas las naciones del mundo, recalcaría que es la cooperación y el apoyo mutuo la única herramienta capaz de salvarnos de un posible colapso civilizatorio. Haría hincapié en la necesidad de aparcar diferencias de todo tipo y centrar la atención en el estado de decrepitud en el que anda la casa que todos compartimos, el planeta. Intentaría concienciar a la Comunidad Internacional de que, si bien el modelo de progreso y desarrollo nos ha conducido hasta la situación en que nos encontramos, no será posible continuar ni siquiera con el desarrollo de las naciones más avanzadas sin un enfoque ecológico.

Propondría una democratización de los organismos supranacionales, una reducción de la influencia de los 5 países miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y daría todo el protagonismo a las decisiones adoptadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobándose iso facto todas las resoluciones y medidas que allí se sancionasen evitando que cualquier hegemón pudiera ejercer el derecho a veto. Es necesario que para solventar las desigualdades planetarias se mitiguen las diferencias de poder dentro de un organismo representante de todos los pueblos y que ninguna nación posea más voz y voto.

Por último, pediría que no se escatimaran esfuerzos para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2015-2030, para los acuerdos tomados en la reciente Cumbre de París, como hojas de ruta para consolidar los resultados obtenidos en la evaluación de los ODM, que representan un hito global en aspectos tales como la educación y la reducción de la extrema pobreza.

sábado, 10 de abril de 2010

Las redes sociales en Internet, ¿quién tiene el control?


Las redes sociales en Internet, ¿quién tiene el control?


Beatriz Tostado



Lunes 15 de marzo de 2010, por Revista Pueblos



Txema twittea. Cristina también. Ella aprovecha para anunciar los próximos eventos que organiza su empresa. Él hace públicos los actos en los que participa e incluso los comenta en directo. ¿Es periodismo hecho por el pueblo?, ¿es una manera democrática de participar en la comunicación? Son las redes sociales, novedoso instrumento que, desde hace unos años, parece permitir la comunicación horizontal, múltiple y personal, de manera rápida. Territorios de negocios para empresas y lugares de encuentros humanos.





Primero fueron el correo electrónico y las webs, después los blogs. Todo un espacio que se extendía ante nuestros pies para poder gozar de la comunicación de una manera más horizontal y más activa. Al principio fue el intercambio de mensajes y los comentarios de los usuarios y luego los usuarios-consumidores empezaron a “crear” junto con otros. La mayoría de las veces, sin embargo, en espacios ya creados para ellos por otros, los dueños, que nos prestan un espacio. Aunque no lo hacen gratis.



Las redes sociales que gozan de más predicamento y que son “más consumidas” son MySpace, Facebook, Flickr, Digg, Tuenti, Hi5, Twitter, Netlog y Ning. Su nacimiento lo encontramos a principios de los noventa, cuando se crea el sitio web classmates.com. El objetivo era “que la gente pudiera recuperar o mantener el contacto con antiguos compañeros del colegio, instituto, universidad, etcétera” [1]. A partir de ahí empezaron a florecer espacios similares, de reencuentro de amigos o colegas del cole.



Estas redes sociales ¿las manejamos nosotros o nos unimos a lo que otros manejan/manipulan?, ¿es un modo de compartir libre y horizontal o es tal vez el inicio de algo orwelliano?



¿Qué son las redes sociales?



“Una red social es una estructura social en donde hay individuos que se encuentran relacionados entre sí. Las relaciones pueden ser de distinto tipo, como intercambios financieros, amistad, relaciones sexuales, entre otros. Se usa también como medio para la interacción entre diferentes como chats, foros, juegos en línea, blogs y otros” [2].



Dicho de otro modo. “Las redes son formas de interacción social, definida como un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. Un sistema abierto y en construcción permanente que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos” [3].



Nacho cuelga en Facebook las fotos de su hijo recién nacido y Anne nos anima a meternos en el grupo Defendamos la naturaleza. Mientras, José se reencuentra con antiguos compañeros del colegio por el hi5. Fran, miembro de movimientos sociales, además de un blog de noticias de corte anticapitalista, tiene cuenta en las redes antes nombradas y en otras desde las cuales convoca acciones de protesta y demás movilizaciones hacia “Otro mundo posible” y comparte artículos e interesante información. Su perfil de Facebook es uno de los más visitados diariamente.



¿Son unas herramientas a nuestra disposición de las que podemos hacer un uso realmente libre?



Todo ello va aderezado además con buenas dosis de publicidad, seamos o no conscientes de ello, que es lo que mantiene a las grandes empresas que ofrecen ese espacio. Como recuerda la periodista Elena Cabrera en Nodo50: «Cada vez que agregas a alguien, no sólo te vendes a ti sino también a tus amigos. Al agregar estás diciendo al empresario, al dueño de la página y a su departamento de marketing: “oigan, que esta persona es como yo, le gusta lo que a mí, somos amigos y juntos hacemos fuerza”. Y de la contabilidad nace la estadística y de la estadística el marketing y del marketing el dinero, las ventas, que es lo que les interesa. Porque ellos viven de eso, a tu costa. A no ser que te llegue dinero por ello. Porque a lo mejor te llega y yo no lo sé. En la columna de la derecha de tu página de Facebook te aparecen anuncios ¿verdad? Son tan grandes que es difícil no verlos y al final uno los acaba leyendo. Por lo tanto, tener una cuenta de Facebook no es gratis, te cuesta dinero pero no lo pagas con dinero contante, sino con el equivalente de la publicidad que consumes. ¿Cuánto dinero te paga Facebook cada vez que uno de tus amigos lee tu cambio de estado y, de paso, la publicidad? Todo lo que lleva publicidad no es gratuito. Tu presencia como consumidor de publicidad es valiosísima» [4].



Así lo reconocen los expertos en marketing. “La red social es un canal directo para un marketing eficaz y para obtener beneficios rápidamente entre un público determinado... Las empresas se han dado cuenta del potencial que conlleva estar presente en una red social porque implica tener una visibilidad inmediata a nivel internacional y sin barreras geográficas, así como una comunicación y unas oportunidades de venta directas” [5].



¿Somos los dueños de ese espacio virtual?



Cabría preguntarse, además, si somos dueños del espacio o si se nos tolera hacer uso del mismo mientras no suponga un cambio en la calle, una transformación de las estructuras o un excesivo ataque a las mismas, ¿se trata de una libertad controlada que no debe ni puede superar ciertas fronteras?



La reflexiones sobre este conjunto de cuestiones no es óbice, sin embargo, para dejar de reconocer las ventajas que efectivamente tienen estos nuevos modos de compartir información y que, dentro de unos límites, podrían ser considerados una especie de tuberías en las que volcar incluso la desazón, la protesta y la lucha contra el sistema del que forman parte, que las sostiene y que sostienen.



Pros: con control y precaución



Una red social supone un espacio de intercambio de información y de llegar de manera inmediata a mucha gente, una herramienta útil en todo lo referente a la generación de noticias y a compartir información. Digamos que es una manera de que la ciudadanía pueda, de algún modo, apropiarse de ciertos instrumentos (con limitaciones) para que salga a la luz lo que no aparece publicado en los grandes medios. Es también un espacio adecuado para hacer publicidad de uno mismo, de su empresa, para buscar trabajo, etc.



Pero, ¿significa todo ello que nos estemos adueñando de los medios, de “sus” medios?, ¿o quizás lo deseable sea hacer una utilización en nuestro beneficio?, ¿o tal vez nos utilizan a través de sus medios? Sin duda es un método altamente útil para hacer pública información que se veta en los mass media y que esas noticias tengan espacio. Siempre, eso sí, a merced de que los propietarios de la página (o quienes los manden a ellos) censuren lo que en un momento dado consideren inadecuado o peligroso. Porque los propietarios de esas páginas son a su vez grandes empresas. Los dueños, los propietarios, no somos nosotros.



Mientras, podemos hacer uso de ese espacio en el que contar, compartir y, por qué no, sacarle las vergüenzas al sistema. Eso sí, hagámoslo con precaución ya que no son un verde campo de libertad, igualdad y fraternidad.



Contras: redes, intimidades y afectos



Las redes sociales son espacios que pueden aprovecharse, por un lado, para comunicar e informar y, por otro, para facilitar la comunicación interpersonal superando barreras de espacio y de tiempo. Pero tienen su lado oscuro, del que quizás no siempre seamos conscientes.



• ¿Son realmente redes sociales? “Facebook, MySpace, Twitter, etc. no son redes sociales porque en verdad no son sociales. No dan el poder al usuario porque ellos tienen el poder. Ellos ponen la piscina y allí que nos tiramos todos. Cuantos más nadadores en la piscina, controlados dentro de sus cuatro paredes, más fácil es coger un megáfono y venderles algo a la vez. Una red social, para que sea tal, no puede pertenecer a una persona, a un empresario, ha de ser de todos y de nadie, ha de ser transparente, no controlable o controlable por todos” [6]. Habría que redefinir de qué estamos hablando y, seguramente, dejar de engañarnos con los nombres que otorgamos (que otros dan por nosotros) a las cosas.



• Datos e intimidad. Una cosa es publicar informaciones y otra hacer públicas intimidades. Además de compartir de manera consciente, arrastramos con nosotros todo un equipamiento (amigos, dirección, correo-e, detalles de vida privada y demás) que tal vez no debería aparecer o, si acaso, hacerlo de otra manera. Son multitud de detalles a disposición de gente que no conocemos, con quien no decidimos comunicarnos y cuyo uso de esa parte de nuestra intimidad desconocemos. Y lo que es peor incluso, vendemos gratis, también, la intimidad de nuestros íntimos, la mayoría de las veces sin su consentimiento.



Así, nos desnudamos y volcamos gratis nuestros datos y lo que después se haga con ellos no podemos controlarlo.



Como dice el periodista Stephen Baker, «nos vigilan [pero] no todo el mundo comparte la misma opinión. Algunos están tan preocupados con la privacidad que juran “salirse de la pantalla”. Pero hay muchos otros que publican los detalles más íntimos de sus vidas en Facebook, MySpace, Tuenti y en las ráfagas de 140 caracteres de Twitter. Mucha de esta gente no tiene inconveniente en contestar encuestas en sitios web de libros, cine o citas. Así que la línea divisoria sobre privacidad existe entre las personas que tienen diferente opinión sobre ese tratamiento de la acumulación de datos personales. Como sociedades, no tenemos claro todavía qué papel deben tener las máquinas que cada vez más van a ayudar a gestionar nuestras vidas» [7].



• Relaciones sin filtro y afectos. En lo que respecta a las relaciones interpersonales, que es lo que más furor ha hecho entre muchos de quienes disponen de cuenta en estas redes, la comunicación y relaciones directas se están sustituyendo por comunicación virtual. Así, las relaciones “sin filtro”, en cierto modo, han caído en desuso. El mundo de los afectos, de los abrazos, incluso de la voz, de alguna manera está siendo dañado por el abuso de esta vía de comunicación con el otro, lo cual genera que, en gran medida, devore el espacio de relaciones afectivas y personales directas, que no dejan de ser las más importantes.



Puede derivar esto en un vaciamiento, además, de los espacios públicos de encuentro, excluidos los centros comerciales en los que comprar lo que antes se nos ha metido por los ojos y los oídos durante las horas frente a las diosas-pantallas (la tele y el ordenador). ¿Estamos enclaustrados en paraísos del consumo y la alienación?



• Organizaciones y contacto personal. Recalcábamos más arriba la utilidad de estos instrumentos a la hora de organizarse la ciudadanía, de difundir información, de luchar, de convocar, de generar movilizaciones de modo rápido e inmediato. Pero a la hora de plantear grandes temas, a veces, hace falta el contacto personal y directo, las reuniones y las asambleas, donde debatir cara a cara, discutir, matizar, programar e incluso, limar asperezas.



• Cometiempo. En el uso de las redes sociales, como en todo, hay que buscar la armonía. Si no se usan con medida pueden suponer un “ladrón de tiempo” (¿recuerdan los hombres grises de Momo? [8].), que se apropia de parte del tiempo que podríamos (y tal vez deberíamos) dedicar a otros menesteres.



Desde luego, no es fácil averiguar la manera de hacer compatibles en su justa medida lo tecnológico y virtual con lo personal, ni cómo sacar el máximo provecho de ambos.



• Adicción. Frecuentar estas redes puede desembocar en un abuso descontrolado de las mismas. Con todo, aún no hay acuerdo para definir los términos de lo que podría llamarse adicción a Internet o, más concretamente, a las redes sociales. En todo caso, para prevenir los abusos o adicciones lo esencial es que controlemos el qué, para qué, cómo, cuándo y cuánto tiempo. Controlar el tiempo que estamos conectados, los objetivos de esa conexión y qué momento del día es el adecuado.



Estas redes sociales tienen sus ventajas y sus limitaciones. Lo importante es estar constantemente ojo avizor y hacer un uso consciente y controlado por nosotros en la medida que nos sea posible. Teniendo en cuenta que siempre habrá alguien mirándonos mientras nosotros juguemos. Pero él, o ella, no juegan, son la mano que mece la cuna de estas redes.



Beatriz Tostado es periodista y miembro de Paz con Dignidad Extremadura. Este artículo ha sido publicado en el nº41 de la Revista Pueblos, marzo de 2010.

lunes, 15 de marzo de 2010

Musiqueando en Polígono Sur

• MUSIQUEANDO.

Proyecto socio-cultural

Encuentros culturales, conciertos, debates, chácharas, potajes…



DÍA 17: “Comenzando”

HORA: 18 30. Inauguración.

Concierto de MANUEL CALLEJAS Y GAZPACHO 3010

LUGAR: POLÍGONO SUR. CALLE PEATONAL DE LA R.U. FLORA TRISTÁN. C/ MADRE TERESA DE CALCUTA (FRENTE AL PARQUE DE BOMBEROS)



DÍA 18:

"DE CHÁCHARA"

HORA: 11:30. Ponencia: “De Este a Oeste: la lucha por la igualdad de la mujer gitana". Con Ostalinda Maya, Encargada del Área de Igualdad y Derechos Humanos de la Fundación Mario Maya. Y trabajadora de la Women's Rights Officer, del European Roma Rights Centre (ERRC) Centro Europeo por los Derechos del Pueblo Gitano.

LUGAR: Centro Cívico “EL ESQUELETO”. C/ LUIS ORTÍZ MUÑOZ. S/N



Concierto de ROSARIO "LA TREMENDITA"

HORA: 19:00 H

LUGAR: POLÍGONO SUR. CALLE PEATONAL DE LA R.U. FLORA TRISTÁN. C/ MADRE TERESA DE CALCUTA (FRENTE AL PARQUE DE BOMBEROS)



DÍA 19.

"DE CHÁCHARA"

HORA: 11:30. Ponencia: "La Residencia Flora Tristán y la responsabilidad social". Con Juan Blanco, Director, Alfonso Blázquez, Coordinador de Intervención Social, y los/as becarios/as de la R.U. Flora Tristán y la Gente del Polígono sur.

LUGAR: Centro Cívico “EL ESQUELETO”. C/ LUIS ORTÍZ MUÑOZ. S/N



"UN POTAJE ANDALÚ"

HORA: 14:00 h.

LUGAR: POLÍGONO SUR. CALLE PEATONAL DE LA R.U. FLORA TRISTÁN. C/ MADRE TERESA DE CALCUTA (FRENTE AL PARQUE DE BOMBEROS)

Encuentros culturales, al baile el Taller de Flamenco de la UPO, los/as vecinos/as del Polígono Sur, los y las que quieran sumarse a la fiesta.

Al fogón la Asociación "ENTRE AMIGOS"

miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Fomentará el enriquecimiento personal e interpersonal para la formación humanista del individuo o generará un colectivo de masas anónimas?


Internet ofrece un amplio abanico de posibilidades educativas. Si bien podríamos pensar que la Red podría generar un colectivo de masas anónimas, podemos comprobar que no tiene porque ser asi necesariamente. En los tiempos que corren entender la educación como un fenómeno que nada tiene que ver con Internet es una forma obsoleta de entender la educación. Las universidades, los colegios y los institutos necesitan estar conectados a una red global de información. El individuo que hoy día quiera aprender lo tiene relativamente fácil sin salir de su casa. Enciclopedias on-line, portales donde podemos descargar documentales acerca de cualquier tema, prensa, radio
Si bien todas estas opciones constituyen formas de enriquecimiento personal, existen herramientas donde poder cooperar en el proceso de enseñanza-aprendizaje interpersonal. Cada vez es más usual que doctores y catedráticos publiquen tesis y cátedras en la web. También es usual que cuenten con blogs propios y hasta pertenezcan a una red social donde pueda acceder cualquier persona. Esto no sólo supone que los universitarios puedan acceder a una forma de aula fuera de la universidad abierta a ellos, sino que significa la apertura del mundo del conocimiento científico a una cantidad más amplia de gente. Intenet se concibe hoy como una ventana al mundo, como un lugar a partir del cual podemos estar al día de los sucesos que acontecen en nuestro mundo, podemos conocer a personas de culturas que casi ni nos imaginábamos y podemos compartir valores que antes eran bien difíciles de compartir. Esta forma de abrirnos al mundo comprende aspectos y espacios fundamentales no sólo para la formación humanística del individuo sino para la formación integral del ser humano ya que nos circunscribe en lo económico (formas de hacer o promocionar negocios emprendedores, buscar ofertas de empleo, ...), en lo social (formas de cooperación, nuevas formas de relaciones mucho más globales, colgar un currículo en un blog para que las empresas puedan fácilmente visualizarlo, …) y cultural, ya que en si es una propia cultura, la de la informacón
Por último, cabe decir que Internet es una de las más potentes armas educativas porque quién no ha intentado sensibilizar, una vez sensibilizados, a algún amigo sobre alguna injusticia a través de un video o alguna noticia que se ha encontrado por Internet.

jueves, 11 de febrero de 2010

¿Será más libre aquel que tenga mas contraseñas(passwords)?


En las últimas décadas hemos visto como la tecnología se ha ido desarrollando a un ritmo vertiginoso. Aparatos como móviles, PCs, ordenadores portátiles son hoy dia imprescindibles en nuestra sociedad. ¿Quién hubiera imaginado hace 10 años pedir cita en el médico a través de un ordenador y de una de sus más potentes armas (Internet)?¿O quién duda de que podamos ver en directo a un familiar cualquiera que sea el lugar donde se ubique? La universalización del acceso a Internet(según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística de 2009, el 51,3% de los hogares españoles dispone de conexión de banda ancha a Internet, el 66,3% de los hogares con al menos un miembro de 16 a 74 años dispone de ordenador, el 15,7% de la población utiliza el comercio electrónico y el número de internautas crece un 6,0% en el último año y se acerca a los 21 millones de personas)ha supuesto que todos tengamos en cuestión de segundos acceso a cualquier tipo de información (nuestros movimientos bancarios, una cita con el médico, la tramitación de una beca, etc...) Si bien Internet nos ofrece la libertad de poder estar al día, ¿nos hace realmente libre?


atendiendo a la definición de Intenet podremos hacer consideraciones a la pregunta anterior. Internet es un conjunto descentralizado de redes de comunicación interconectadas que utilizan la familia de protocolos TCP/IP, garantizando que las redes físicas heterogéneas que la componen funcionen como una red lógica única, de alcance mundial. Esta interconexión hace posible que podamos tener acceso y compartir todo tipo de información (fotos, documentos, música..) con nuestros amigos, vecinos, ... Sin embargo no todo se comparte, sino que existen personas que "roban" o acceden a información confidencial que no es de su propiedad. La herramienta que protege nuestros datos son (300) las contraseñas.
Para casi cualquier cosa que hagamos por Internet, requerimos una contraseña (para ver los movimientos bancarios, la bandeja de entrada del correo electrónico, …) Sin embargo este método no nos garantiza que estemos a salvo de que cualquier persona ajena pueda consultar y modificar información que pertenece a nosotros. Ni los más sofisticados métodos han funcionado.
Las contraseñas pueden ser descubiertas mediante navegación en la red, robo, extorsión, allanamiento, amenazas u otros métodos. La policía brasileña arrestó a un grupo de piratas informáticos encargados de la elaboración de un troyano informático capaz de revelar y trasmitir la información de las cuentas bancarias en Internet de sus víctimas según informó la BBC. (418) En Estados Unidos fue sonado el caso del hacker que accedió a la base de datos del Pentágono y que provocó la pérdida de millones de dolares. Y si vamos a un cajero, el monitor a través del cual podemos visualizar las operaciones que queremos hacer nos avisará de que pongamos la mano para así proteger la contraseña.
En nuestra sociedad de opulencia y consumismo tendemos a poseer cosas. Queremos poseer o poseemos un coche, una moto, una casa, internet, una cuenta hotmail, una beca, … La mera posesión de algo requiere de una protección, de una vigilancia(515), de un cuidado, como si nos fuera la vida en ello. Igual que el propietario de una casa necesita de unas llaves para que no nos la usurpen , los servicios que nos ofrece la web requieren de claves para lo mismo. Esta analogía no es simple coincidencia. El latín clavis dio lugar primero al castellano llave. Después, como cultismo, aparecería clave, lo que tiene todo el sentido del mundo, porque una clave es, efectivamernte, una llave. Y a nadie le gusta estar pendiente de las llaves del coche, de la casa, del garaje, del almacén donde trabajamos, etc...Las contraseñas al igual que las llave, se pueden olvidar, se pueden perder, nos la pueden quitar, y si algo así nos ocurriese tendríamos que ingeniar todo(126) lo posible para que nada de valor pueda ser consultado, robado o modificado. Por tanto, una contraseña al igual que puede suponer un filtro para que no todo el mundo pueda tener acceso a documentos personales de valor incalculable también puede suponer una verdadera cárcel de dependencia (dependemos del correo electrónico y de su clave para que nos envíen información detallada de nuestra beca, del vuelo que compramos a París, etc...)
Si bien se ha presentado las contraseñas desde un punto de vista positivo cabe decir que es el sistema de protección más eficaz. Si somos cautos, manejamos las nuevas tecnologías y entendemos a la perfección las reglas y leyes de la sociedad de la información es muy difícil que nos puedan manejar información remotamente. Existe muy poca probabilidad de que esto ocurra si nos formamos en el manejo de las nuevas tecnologías. La irrupción de estas tecnologías no sólo supone que tengamos que usar contraseñas como números de teléfono, sino que también estemos educados ante el manejo de éstas. Podemos ser tan presos como tantas contraseñas tengamos y necesidad de usarlas para consultar información (redes sociales, messenger, el número PIN para poder usar el teléfono, la contraseña para abrir el garaje,...). La necesidad de una contraseña para robar información confidencial de valor, hacer un fraude o cualquier otra negligencia está penado con penas de prisión en nuestro país.
Por último y concluyendo, hay que decir que si bien se ha presentado una lista de motivos por el cual las contraseñas no nos hace más libre sino que todo lo contrario, también hay que decir que no es por la propia contraseña en si, sino más bien por el mal uso que algunos/as hacen de las tecnologías. Si todos estuviéramos educados en que nuestra libertad acaba donde empieza la de los demás quizás fueran las contraseñas la mejor forma de poner toneladas de información en un diminuto cajón.


Sólo a través de la educación y la cultura seremos libres.